La Zona 23 de Educación Especial, en coordinación con el nivel de Secundarias Federales de Servicios Educativos del Estado de Chihuahua (SEECH), puso en marcha el proyecto integral “Creciendo en la diversidad, todos sumamos”, con el propósito de fortalecer la cultura de respeto y equidad en el entorno escolar.
La iniciativa involucra a 10 instituciones educativas y contempla impactar de manera directa a aproximadamente 4 mil 720 estudiantes, mediante acciones orientadas a su formación integral y a la participación activa dentro de la comunidad escolar.
La supervisora de la Zona 23 de Educación Especial, Alma Manríquez Chaparro, explicó que el objetivo central es diseñar e implementar proyectos socioeducativos que promuevan la valoración de la diversidad.
El esquema de trabajo prioriza la identificación, disminución y eliminación de las Barreras para el Aprendizaje y la Participación (BAP), a fin de garantizar una educación de calidad en condiciones de igualdad.
El programa brinda atención prioritaria a estudiantes en situación de vulnerabilidad, entre ellos jóvenes con discapacidad o algún trastorno, alumnos con aptitudes sobresalientes y quienes pertenecen a pueblos originarios.
La estrategia impulsa la transición de un modelo de integración hacia uno de inclusión plena, donde las diferencias se conciban como una oportunidad de aprendizaje.
Cada una de las secundarias participantes desarrolla propuestas acordes a las necesidades de su población escolar, en coordinación con personal docente, directivo y especialistas de la Unidad de Servicios de Apoyo a la Educación Regular (USAER), lo que permite implementar herramientas didácticas y ajustes razonables en el aula.
“Es un compromiso mutuo trabajar de manera colaborativa”, señaló Manríquez Chaparro, al destacar que la presentación de los proyectos permite visibilizar los alcances de la estrategia ante la comunidad educativa y las familias.
Con esta iniciativa, las autoridades educativas buscan sentar un precedente en la gestión de zonas escolares, al promover entornos donde la participación activa sea el eje de la vida estudiantil.
Se prevé que, al concluir el ciclo escolar, los resultados contribuyan al fortalecimiento de las políticas de inclusión en el sistema de secundarias federales.
